Simphoney no nació en una oficina con corbatas ni en un Excel lleno de números. Nació en un mercado de toda la vida, con azulejos en las paredes, olor a fruta fresca… y un local vacío que pedía a gritos una segunda oportunidad.
Lo vimos claro: ¿y si le metemos un vending? Pero no uno cualquiera. Uno que no desentone con el entorno, que le dé vidilla al mercado y que ofrezca algo más que lo de siempre. Así que sí: somos dos socios con muchas ganas, experiencia en otros mundos y cero miedo a probar cosas nuevas.
¿El nombre? Un homenaje encubierto a Bitter Sweet Symphony, porque sí, nos mola la canción. Pero también queríamos algo más: Simphoney viene de Simple + Honey, porque creemos en lo fácil, lo bueno y lo que te saca una sonrisa a media mañana.
Aquí encontrarás café del bueno (del de verdad, no el aguachirri de máquina vieja), snacks conocidos y otros con rollo, refrescos que no encuentras en cualquier lado (sí, Coca-Cola Cherry existe y está buenísima) y hasta algún producto de parafarmacia por si te pilla el día torcido.
¿Lo mejor? Estamos en el mercado. Literal. Y también online, para que puedas hacerte con tus packs favoritos sin moverte del sofá.
Simphoney: vending con flow. Cercano, útil y con más dulzura que una cucharada de miel.